30/09/2010


ME GUSTARÍA AMANECER SIENDO UN VOLCAN

Tenía quince días sin hacer ejercicio, y volver a la tortura no es fácil. Me gusta pasear por calles conozco y sentir que reto mi capacidad de ubicación. Pocas cosas me hacen tan feliz como esa. Igual que a Norma Jean me gustan las puentes, no importa que algunos esten llenos de basura y terminen en calles solas.

Me gusta encontrar parquecitos casi vacios, sacar fotos que nunca veré de nuevo. Me gusta vagar. He pensado muchas veces en tomar un camino, cualquiera, y no regresar, no volver jamás a nada. Es cierto que no sé realmente que es eso. Muchas veces viviendo en un lugar extraño me he parado en una carretera buscando el regreso a mi casa, al menos con los ojos. Pero la sensación de perderse en el camino, de cambiar el lugar de llegada, me seduce demasiado.

Ayer mientras manteníamos la carga media y pedaleabamos de pie recordé la primera vez que salí sola en la noche en bicicleta. La noche fresca, el aire dando de lleno en la cara, el cuerpo como un papalote a punto de romper el hilo y volar.

foto de Juan Yanes

4 comentarios:

BEATRIZ dijo...

Interesante foto. Y también me gusta vagar y quedarme largos ratos observando un detalle cualquiera, en una pared cualquiera que he cruzado muchas veces pero nunca la he visto de verdad.
La vicicleta no se me da, como muchas otras cosas, pero bailo de lo lindo, casi a diario,jeje.

g.c. dijo...

"sacar fotos que nunca veré de nuevo" es una de mis actividades favoritas, pero no uso cámara.
qué bonita entrada, saludos.

cristina dijo...

irse y no volver... sí lo he pensado. entre rico y triste. ;-)

the lines on my face dijo...

:) muy bueno, el aire en la cara... el ejercicio... si si, gustome :)