Entre ser feliz y ese hueco
Si puedo enroscarme a tus brazos y a tus piernas, si puedo hacerte ver para adentro y muy en lo hondo, (a veces siento que te vas tan de largo que nunca vas a regresar, que podría terminar de cabalgarte, dormir y despertar y tu seguir asi de lejos), si me dices un larga tira de teamos y cada músculo lo confirma, si eres un poco brusco y una que otra vez muy salvaje, si despiertas para buscarme sin abrir los ojos como si nadaras para dar conmigo, si me besas los hombros y me respíras en la espalda cuando finjo dormir, si me haces creer que soy hermosa y desapareces los complejos de tanto verme y rasparte a mi, de tanto nombrarme, si parece que cada vez que me penetras me adoras. ¿qué quieres que haga? ¿esa es la felicidad, sortear las aguamalas, arder, caer de cabeza con los ojos abiertos, vaciarme?
Y es que el eco entre mis costillas me aturde algunas mañanas y una que otra tarde, y a veces hasta en las noches no importa que estes enfrente, y siento que si tomo agua me escucharé como cantaro de barro, y me dan ganas de derramarme, quisiera entonces también tener semen que vaciar, quisiera expandirme como tú, ser yo y también mi pene, alcanzar esa parte más honda tu carne, abrirte las piernas y verte por dentro, ver que tanto de mi ya tienes, si a ti también se te hizo una cueva, si tiene agua adentro y si puedo nadar.