17/03/2008







DE PRESAGIOS FUNESTOS...


"No, no es que yo sueño, no me levanto del sueño adormilado: no lo veo en sueños, no estoy soñando... ¡Es que ya te he visto, es que ya he puesto mis ojos en tu rostro!..." Moctezuma a Cortés. León-Portilla, Miguel. Vision de los Vencidos





Es que ya te he visto, es que ya he puesto mis ojos en tu rostro. Podría enajenarme en esa blancura de cal quema carne, de neblina espesa que distorciona el camino...



Es que ya te he visto, el azul de tus ojos se parece al cielo en calma antes de ser marcado por el rayo, y tus enmarañadas barbas doradas el arder de los templos antes de ser polvo incandecente...



Es que ya te he visto, no estoy soñando. Verte no es un sueño, podría pellizarme la carne hasta hacerla sangrar y no desapareceras, podría abrirme el pecho y sacarme el latiente corazón pero ni asi dejarás de existir...



No, no es que yo sueño. Si hace meses que ni siquiera he dormido, que no he podido cerrar los ojos sin que me acechen tus ojos violentos, sin que tu rostro se convierta en el espantoso misterio causante de mi angustia, enemigo de mi aliento...



No, no es que esté soñando, es que ya te he visto, es que he puesto mis ojos en tu rostro, es que te clave mis ojos porque mi mano tiembla y ha tirado el puñal; te he capturado en mis ojos hasta no ver más que los tuyos, tus ojos y tu rostro que ya son pesadilla ardiente en mis cesos; no, no es que yo sueño es que despierto o dormido, agonizando y hasta a la hora de mi muerte ya no podré dejar de verte, aunque hacerlo sea tener la evidencia de la razón herida que me debilita hasta enloquecer.