19/04/2006


"... es mucho mas placentero olvidar un amor
que no funcionó
ya que finalmente
ningún amor funciona..." Charles Bukowsky


I

El amor es una máquina descompuesta

que imprime cientos de cartas de adioses

que nunca se terminaron de escribir.

Descompuesta al extremo de la búsqueda

obsecionada de una sola caricia

en todos los ojos posibles.


El amor es una máquina descompuesta

oprime hasta reventar los cesos

Estira hasta dislocar los deseos

No para hasta fracturar la voluntad

Para que al final la masa informe

nade junto a los desechos que se pudren en el mar.


El amor es una máquina descompuesta

que marcha todo el tiempo

siempre a contra tiempo

atrás y delante en el tiempo

pero su marcha no es eterna.


El amor es una máquina descompuesta

que avanza sobre todos los cuerpos

su trote inacabable quiebra el aliento

su interminable aullido deja sordos infinitos

que jamás logran escuchar la muerte

que sólo perciben las endechas de sus almas

al frotarse mutuamente los labios

los huesos, los sexos

deshollados por el ácido de la esperanza

calcinados por el fuego de la insensatez


El amor es una máquina descompuesta

que no llega a ningún lado

que no encuentra más que túneles

que tiene clausurados todos los caminos

pero se empeña en seguir

la estúpida máquina ciega

hasta que se despeña

y las tuercas, engranes, bujías, pistones, explotan

llenas de promesas

sobrecargadas de pasado

repletas de futuro

y alli ¿que haces?

desde allí ¿que queda?

Sólo un montón de chatarra irreciclable

que estorba y quita el aire

que te regresa al principio

y deja claro

que el amor no está hecho para funcionar.

2 comentarios:

Lo peor del mercado dijo...

Una de mis malas compañias dice que el amor es dar lo que uno no es a otro que tampoco es. Es una definición muy certera, pero no apta para espíritus que buscan verdades.
El amor es un engaño, una obra de arte hecha de ficciones, de barro, de desperdicios, de soles, y fundamentalmente, de todo lo que falta.
Desde esos bolsillos vacíos, agujereados, imposibles de llenar; desde allí construimos piedras preciosas para quien amamos. Al final me diran que he engañado, que hice trampas, pero ¿todas las poesías que he escrito, todas las noches que he bailado en los cuerpos de las otras cien mujeres que soy, todas las esmeraldas que hice caer del cielo; todo eso que no tengo y que mentí no es el mejor acto de amor?
Yo prefiero esa máquina descompuesta que no tiene etiqueta de mercader y que puede ser muchas cosas. Quizas en sus intentos para funcionar pueda tambien ser un milagro para mi.

Desde un laberinto dijo...

Nuevamente felicitaciones por este texto, es muy bueno por que tiene la valentía de desenmascarar el sentimiento más idealizado de la historia. Es una lástima saber que ningún amor funcionará, pero es divertido seguir intentándolo aunque uno sepa cuál será el final. Es como un libro que uno relee, ya sabés el final pero en el camino siempre descubrís algo nuevo, siempre tenés la esperanza de que las piezas se ordenen de manera diferente y que el final sea distinto al que ya leíste varias veces. El amor como decía Miriam es agua que se escapa entre los dedos, pero también es el eterno empeño en llevar a cabo esa inútil empresa de darle a alguien que no es aquello que no se tiene. Gracias por tu valor