12/08/2007

LAS HORAS DEL DESHIELO

2:44 pm





De seguro estás bien enojada. Lo siento no pude ir por tí. Sucede que al gobernador se le ocurrió dar conferencia de prensa INMINENTE por la matanza de los presos en el motín. Así que me mandaron a cubrirla, y aquí estoy. Ya sé que a ti te importa un bledo el gobernador y todos los presos del mundo, y que la presentación de tu obra es ahora lo MÁS importante, pero de algo hay que vivir. Sí también sé que tu trabajas duro, en la revista, en el teatro, pero no podemos conformarnos sólo con lo que tu ganas, si de por si ya debemos hasta la risa, te imaginas que pasaría si yo dejara mi “pasquín” como le dices tú?


Oye ¿me estás extrañando? Sí, obviamente ya vas llegando a tu clase de francés, y desde el camino acomodas tu boca, (cómicamente por cierto) para hacer nasales y guturales, para que por fin te salga la “u” francesa perfecta. De seguro en este justo momento estás llegando, tu estúpido maestro sonríe y finge no verte las piernas (porque ya sé que te llevaste minifalda solo de desquite porque no llegué ¿verdad?) Ya empiezas a sacar el libro, a revisar la ortografía, a corregir errores (¿se escribe así?) Pero dime en todo eso ¿me aparezco yo? ¿te sorprendes de repente, al morderte los labios, o mancharte la cara de tinta, pensando en mí?


Ahora siento que me haces falta. No es una necesidad asfixiante, destructiva e ipso-facto, pero mientras escucho al gober con su voz de ganso y veo a las viejas lentudas y feas que lo acompañan, siento como una sed venosa de efecto lento, casi imperceptible; como el sol en la espalda que primero es rico y después tienes que moverte porque ya te ardió, o de plano como el dobles de la pijama.


¿Tú creés? Aquí no hay ni una flaca que se parezca a ti, nadie habla como tú, ni hace tus gestos, quizá eso sea bueno; porque después de todo uno no puede vivir pegado a su mujer como antes lo hizo con su mamita, y eso no significa que no quiera estar contigo a todas horas, pero a veces pienso que eso es dañino y que tu y yo pasamos mucho tiempo juntos, y por eso te extraño tanto cuando casi no te veo, cuando como hoy no se nos cumplen los planes; a veces quisiera tener más libre mi espacio o que no todos los caminos llevaran a ti. Y ya se que eso suena feo y egoísta, pero no me gusta desearte tanto, ni amarte tanto.


Quizá esto también sea machismo, no lo sé. Sólo sé que si quiero crecer en lo que estoy haciendo, ser mejor periodista, ser mejor profesional, tengo que dejar de pensar en ti algunos momentos, porque sino el trabajo es una farsa donde no me puedo concentrar. ¡Ah pero ¿Qué carajos dice este hombre? Te juro que no le entiendo nada…




nota: la foto Lines por Edgar Guzmán

4 comentarios:

Altamira dijo...

...primero hay que saber sufrir, despues amar despues partir y al fin andar sin pensamientos...despues, que importa del depues, toda mi vida es el ayer que se detiene en el pasado...
"Naranjo en flor" (fragmento)
Virgilio y Homero Espósito

Buen texto nena, cada dia escribes mejor! como se crece asi?

Horacio

Pierrot dijo...

Este texto es bien sutil.

Empieza como una carta de disculpa y luego descubres que es una nota mental. Casi un mantra que el funcionario tiene bajo la piel moviendo rocas aunque tenga la apariencia de decreto supremo.

Y luego, en la ultima frase, como un rayo, el extrañamiento ante las tareas. El triunfo final de la preocupación sobre la ocupación.

Shaka dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

A mi si me gusta amarte tanto, y desearte tanto, aunque duela, aunque me tenga que morder el alma, aunque se hunda mas el pecho. Me desconcentro en el trabajo?... sí, en ocasiones, pero también me inspiras para seguir adelante.

Hannibal.