30/06/2011





Entre escribir con el corazón y no escribir, ese es el dilema.

Porque si escribes desde la seguridad, de la comodidad de lo neutral mejor no escribas, para que decir algo que no escalde, que no te raspe, para qué decir algo que no te cueste, que no tengas que defender, que no tengas que pelear para que siga en pie a pesar del tiempo.

Pero a veces cansa defenderte todo el tiempo, explicar, disculparse por escribir, por decir lo que piensas en ese momento; más allá de la verdad, todos tenemos momentos en que la realidad te cae encima y no puedes sustraerte, y esa realidad puede ser verdadera o tan subjetiva que al segundo siguiente no puedas mantenerte en ella, pero cuando te golpea no existe otra cosa, es eso, esa sed o ese hastío, o ese mar, o ese desierto y poco importa que tan verificable sea, que tan objetivo.

Y por eso a veces prefieres el silencio antes del juicio, antes de la explicación, antes de la defensa, antes de "mira no era contra ti, no se trataba de algo en particular, no quería decir eso".

Recuerdo mucho ese día en que escribiste algo y nomás lo publicaste y una mujer te cayó encima, ventilaste asuntos muy íntimos y ella se ofendió entonces me dijiste "no pienso disculparme por escribir". Me pareció tan egoísta, y no existe nada auténtico que no lo sea.

Escribir desde el corazón cansa. Cansa exponerse, cansa el intento, cansa que no sean las propias palabras las que expliquen, que no se pueda percibir más allá de las golpes del teclado la intensión, cansa. Cansa porque es inútil, "la ración de la esperanza es poca, y el dolor no se puede compartir". Ni el dolor ni la alegría, ni la fe ni el desamparo, ni la soledad, ni si quiera puedes mojarle a alguien la cara.

Mejor el silencio, pero tu ahoga, "yo canto porque le tengo miedo a la muerte", o como Lutero "porque a veces no se como orar", o porque me asfixio, porque necesito exorcizarme, o porque quiero perder la razón, o porque si no lo hago dudo estar viva. "El silencio es otra forma de la muerte" y a veces no quiero descansar en paz.


2 comentarios:

Gina dijo...

Es el dilema, que a veces todo cansa y mejor descansar de todo y todos. Esperas un bebé?
Saludos!!

dèbora hadaza dijo...

sí, espero una bebé :D